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martes, 3 de octubre de 2017

Historias de Blues I

Entonces Blues se dio cuenta de su error. Llevaba toda la vida pensando, sintiendo, dando por sentado que aquella frase de lo importante está en el interior era absoluta y únicamente cierta. Creía que con ser bueno en el fondo, uno podía caminar tranquilo. Pero esa tarde cambió abruptamente de parecer. Comprendió que era una sentencia incompleta y que nunca la había valorado en su justa medida. Hasta ahora, la idea de que se puede tener algo bueno enterrado, oculto a los ojos de los demás, que puede catapultar la balanza moral y contrarrestar aquellos despropósitos que se cometen y todos ven, le permitía mantener cierto nivel de autoestima. Pero cortando aquella cebolla con manchas de salsas y ceniza que había tenido que desenterrar del cubo de basura del apestoso bar de Laly, comprendió que con hambre no había capas desechables en aquella su cena. Tanto las de dentro como las de fuera, eran todas cebolla; eran todas importantes por igual.

lunes, 25 de abril de 2016

Saberse el camino



Es curioso cómo funciona esto del saber;
del creer que sabes;
del saber en qué creer.
Curioso cómo avanza el tiempo
enseñándonos a verle pasar
y viéndonos quedar atrás…

A veces creo haber llegado a ese plácido rincón iluminado donde yacer sin prisa,
con las mejores vistas y una paz desmedida.
Entonces me acomodo en una esquina
y me pongo mi canción favorita.
Pero incesante el sol avanza,
y mueve las sombras,
y me quedo a oscuras tiritando de resabido.

¡Son las dudas!
¡Son las dudas! Me repito.
Son las dudas que traen pan de pueblo, queso manchego y un buen vino. Me dicen que recoja el chiringuito, que me calce las botas de montaña y, amablemente, me indican el camino.

Y así paso mi tiempo,
recorriendo lo recorrido,
y parándome en cada sitio.
No sé cuán lejos está mi destino
ni me preocupa tenerlo sabido.
Ahora sé que a veces soy hogareño y otras peregrino.

domingo, 8 de marzo de 2015

Cuando jugamos mal


Cuando jugamos mal, pensamos demasiado.
Sentimos el peso del corazón bombeando pesimismo.
Nos crecen dudas en los dedos y se anquilosan los hombros.
Las piernas hacen oídos sordos al cerebro, y este,
acaba por bajar los brazos.
Todo tiene prisa.

Cuando jugamos mal, no fallamos por intentarlo.
No discutimos con razones y las excusas se nos atragantan.
No subimos nuestro ánimo forzando la maquinaria
ni derrochamos el esfuerzo que aún queda en los bolsillos.
No jugamos desde los ojos del compañero
porque no esperamos nada mejor de él.

Y el equipo muere, porque jugamos mal.
Pero si el equipo muere, ¿qué nos queda?
¿Solo hombres?
Hombres libres y valientes. Capaces de tomarse un respiro,
dar tres pasos atrás y dejar que el aire hondo
le devuelva un pensamiento: la certeza que tuvo en el pasado
de que estaba preparado.
La firme creencia aprendida de que el trabajo tenía garantías; de que en cada segundo que restaba del partido,
moriría derrochando esfuerzo,
discutiendo con razón y sin excusas,
acallando el pesimismo con sangre renovada en aquella bocanada de aire,
y creyendo que sus compañeros acabarían por sintonizar.

Y el equipo renace, de un solo hombre libre y valiente.
Y vuelve mejor que era, con más experiencia y determinación,
Y las piezas vuelven a encajar, con soldaduras nuevas,
brillantes y resistentes, forjadas a fuego vivo 
cuando jugamos mal.

miércoles, 5 de junio de 2013

Boultrachet

A veces escribo porque sé de lo que hablo. Otras, porque no entiendo nada. Sé que escribo cosas que callo y no sé muy bien hablar de lo que escribo, pero últimamente, cuando me leo a mí mismo, no recibo el regalo que envolví con mi escrito. Y eso no es lo peor, pues las palabras rezuman el hedor de lo furtivo y me asusta no saber quién dijo lo dicho.

domingo, 28 de agosto de 2011

Del saber y la locura


Ahora ya lo sé. No estoy loco.
Aprendo de la sed. Aparezco tarde y mal.
Y me resisto ante el impulso de saber
quién coño se equivoca.

jueves, 28 de abril de 2011

Principio de la moda de Andreu


La tendencia de una persona a seguir las modas (cualquiera que estas sean) es directamente proporcional a la cantidad de gente que necesita para sentirse aceptado.

sábado, 17 de julio de 2010

Usad protector solar


Después de un tiempo de pausa y recogimiento, retomo el blog con un vídeo que da perspectiva. Espero que les guste.


lunes, 7 de junio de 2010

Principio de impaciencia de Andreu


"La velocidad relativa con la que trascurre el tiempo para un sujeto es inversamente proporcional al número de veces que mira el reloj."

martes, 23 de febrero de 2010

Bendita tecnología


¡Qué fáciles serán algunas partes de nuestro trabajo cuando estas tres tecnologías se fusionen! Estoy seguro de que en unos añitos esto será nuestro nuevo aparato-para-todo. Adiós a cargar con la pizarra, el portátil, el proyector y los murales de scouting.

Mirad y echarle un poco de imaginación:







Y opinad, por favor.

lunes, 15 de febrero de 2010

¿Destino o Libre Albedrío?



"La vida es un tablero de ajedrez, de noches y días, cuadros blancos y negros, donde Dios, con hombres como piezas, juega, mueve aquí y allí, da jaque mate y mata. Y pieza por pieza vuelve a ponerlos en la caja. Pues hay un destino para cada pieza, para cada jugador y hasta para Dios. El destino va a cumplirse. La partida empieza y termina."
Best Promo´s Award LOST finale season.

martes, 9 de febrero de 2010